VISITA A LAS CLOACAS DE MANRESA

 
Este fin de semana lo tenía programado como tranquilo, sin compromisos ineludibles y haciendo lo que más me apeteciese en cada momento. Me levanto temprano y sobrevuela en mi pensamiento la idea de coger la bici de montaña y dar una vuelta, pero recuerdo que hay programada una visita a las cloacas de Manresa y cada vez me motiva más la idea. En dos ocasiones anteriores había visitado otros tramos de las cloacas haciendo de guía, pero en esta ocasión no me apetecía esa opción.

A las diez menos cuarto ya estoy en los bajos del antiguo casino y me estoy poniendo las botas, el casco y el mini impermeable que facilita la organización (también facilita una pequeña mochila y una linterna), después toca el visionado de un audiovisual para, acto seguido, dirigirnos a una tapa de alcantarillado, situada a la altura de la iglesia de Crist Rei  que será nuestro punto de entrada al subsuelo. Un par de señoras no lo ven claro, pero al final una se decide ha realizar todo el trayecto y la otra nada más entrar vuelve a salir.
El grupo inicia su recorrido caminando por dentro del agua de la cloaca que no supera el palmo de altura  y que, en contra de lo que se pueda pensar, no hace ninguna olor especialmente desagradable. La altura de la bóveda hace que tengamos que caminar un poco agachados, aunque no demasiado. En un pequeño desnivel del terreno el agua salpica nuestras ropas y penetra dentro de las botas. Seguimos largo rato hasta volver al exterior en la calle Torrent dels Predicadors (en la última foto podemos situar la salida, justo a la altura de una "ventana" que hay en la Carretera de Cardona. De nuevo volvemos a entrar porque nos habíamos descuidado un tramo de la visita (las tres fotos siguientes).

  
Ahora si, nos dirigimos a la Muralla de Sant Francesc donde, después de esperar unos minutos volvemos a entrar en la cloacas a través de otra tapa de alcantarillado. En este tramo encontramos la parte de las cloacas recien inauguradas y formadas por una estructura de hormigón prefabricada. El camino que nos queda es corto y fácil. Llegamos al exterior cerca del Hotel Pere III. En la penúltima foto podemos ver al Alcalde de Manresa, Sr. Josep Camprubí, saliendo al exterior, después seguir todo el itinerario con el grupo del que yo era parte.
Una vez fuera, ya eran cerca de las 12 del mediodía,  iniciamos el camino de regreso hasta el Casino, no sin antes atender una explicación sobre las obras realizadas y los hallazgos arqueológicos que tuvieron lugar durante la ejecución de las mismas. Una vez devueltas las botas y el casco cada cual sigue su vida a la espera de que algún día volvamos a confluir en algún lugar... o no.
 
En definitiva, una mañana improvisada muy interesante, en la que he podido aprender cosas sobre los lugares y las personas.

Notas finales: Por si alguien de la organización lee esto creo que se deberían mejorar los siguientes puntos:
- Mayor coordinación entre los diferentes grupos, ya que se produjeron varios solapamientos que supusieron atrapar al grupo precedente, con las consiguientes esperas que, todo hay que decirlo, no fueron muy grandes aunque algo engorrosas y confusas.
-Facilitar guantes, ya que para entrar y salir de las cloacas hay que cogerse a las barras que previamente han sido chafadas por las botas sucias.
- Intentar desviar, con alguna madera o similar, el agua en algunos puntos para evitar que los visitantes se mojen con aguas sucias.
- Permitir dejar el calzado en el punto de partida, ya que hay que volver allí. Llevarlo en la mochila todo el trayecto hace que algunas personas tengan más dificultades para entrar y salir de las cloacas.

Felicidades  a los organizadores por seguir enseñando lugares no habituales de nuestra ciudad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperem que els organitzadors portesin un detector de gasos per advertir al menys del gas sulfídric, que et pots trobar en aquest indrets i es letal si tens la mala sort de entrar en una bolsa, aixi com equips de respiració autónoma o mascarilles amb filtre especial per una posible evacuació. Si no, heu estat expostos a una posible mort sense adonar-vos.
Per cert, he estat treballant en colectors i clavegeram i donava cursos de seguretat, se de que parle...

Joan Montoya dijo...

Es la tercera vez que se organiza esta actividad en Manresa y hay una cierta experiencia. Había varias tapas de las cloacas abiertas para que circulase el aire y si, había algún aparato detector. En un determinado pitó mucho y creo que hicieron los grupos más pequeños.

J dijo...

Sí, hi havien segur dos detectors que duien els guies que van dir que van pitar en un indret en el qual hi ha molt fang acumulat i que al aixafar-lo allibera aquests gasos. Tot i així no crec que els organitzadors siguin molt conscioents del perill al que s'exposa la gent doncs no hi ha quasi cap limitació a l'hora de entrar-hi, ja sigui per edat o altres coses. Es van donar casos de gent a la qual ja els va costar molt sols el fet d'entrar i sortir per un forat de tapa de claveguera, que sembla fàcil però no ho és, per tant ja s'esgotàven d'entrada amb la consegüent falta de respiració i en cas de falta d'oxígen podien tenir problemes.
Això dels guants és molt bona idea (uns guants de làtex d'un sol ús).
Aquesta vegada hi va haver una certa desorganització general en varis aspectes, tal com dius, doncs per exemple el fet de dur el calçat a la bossa era per tal de que a l'acabar la visita ja es pogués entregar el material a retornar i marxar cap a casa, sense haver de retornar al punt de sortida.