GEXXI - LA PAJA, LA BICICLETA Y LA INVISIBILIDAD



El próximo día 15 de noviembre el GEXXI cumplirá su primer año y medio de vida. En este periodo, aparte del aspecto espeleológico, que analizaré posteriormente, he obtenido varias cosas positivas como individuo.

Por una parte he conocido a algunas personas muy interesantes, otras interesantes, algunas del montón e incluso algunas desagradables o muy desagradables. Yo, de entrada, considero a todas las personas aptas para compartir determinados momentos de mi vida y, solo el tiempo y las vivencias te hacen clasificar las personas: amigos (personas en quien confiar y poder tener vivencias cercanas), amigos (con quien compartir actividades), amigos (para quedar ocasionalmente) y amigos (para evitar en lo posible). Me he permitido usar siempre la palabra "amigo" ya que está tan de moda en las redes sociales, todos tenemos decenas o cientos de "amigos" aunque no sepamos nada de ellos.

Las aportaciones positivas me han permitido vivir algunos momentos realmente agradables e intensos más allá de la práctica deportiva que, en algunos casos previsiblemente continuarán en el futuro.

En otros casos ha habido aportaciones positivas para compartir actividades espeleológicas o de otro tipo y aspectos vinculados: desayunos, comidas, cenas, conversaciones, etc.


Una cosa que indudablemente me ha permitido el grupo es conocer mucho mejor la naturaleza humana y todo lo que de ella se deriva. El análisis de las observaciones de este periodo y de este grupo social diverso y disperso me ha permitido comprender mejor el porqué de los conflictos sociales: las peleas de pareja, los líos en las comunidades de vecinos, los desencuentros jefe-empleado, las diferencias irreconciliables en muchos aspectos en la sociedad civil en general, los conflictos entre culturas y países, etc.


En definitiva, desde el punto de vista no espeleológico el GEXXI está siendo una gran aportación para mí como individuo.


Vayamos a la parte espeleológica, que es la que le da la naturaleza al GEXXI (Grupo Espeleológico -siglo- XXI). Si mirase -cosa que no he hecho- los artículos que supongo que escribí al cumplir seis meses y doce meses, posiblemente la visión general reflejada en los mismos será muy positiva. Alguien que conozca el grupo desde dentro y haya llegado a este punto de la lectura, es probable que esté esperando que el presente artículo refleje un cambio de opinión y vea de forma negativa la evolución del grupo, pero se equivoca, continuo viendo el GEXXI como un proyecto interesante y lleno de vida.


Observando otros grupos, del ámbito de la espele, nacidos directamente en internet o que han creado una página en internet a partir de un grupo ya existente, he visto varias cosas. Por una parte la facilidad que tiene la gente en apuntarse a esos grupos. Ese "éxito de público", con un poco de seguimiento se ve que es tan falso como muchos de los "amigos" que tenemos en el Facebook. En algunos casos el grupo está muerto nada más nacer, se apunta gente que no aporta nada y el "creador" tampoco hace gran cosa más que abrir el grupo y colgar cuatro fotos. En otros casos el grupo muere cuando el "creador" se cansa y no escribe o propone, evidentemente todos los demás miembros es como si no estuviesen. En un tercer caso el grupo tiene decenas de miembros pero solo participan, en el mejor de los casos, dos o tres personas. En todos los casos el grupo está llamado a desaparecer en un plazo más o menos extenso en el tiempo.


En el GEXXI puse como norma de entrada la necesidad de que se me enviase un correo electrónico solicitando entrar en el grupo. Este "filtro", que en ningún caso ha significado no aceptar a alguien, pero que obliga al interesado en pertenecer al grupo a hacer un pequeño esfuerzo, más allá de un clic en el Facebook, ha permitido crecer poco a poco y eliminar mucha paja en el grupo antes de que llegue a entrar. Esta paja son todas aquellas personas que ahora tendríamos en el grupo a las que no le interesaba en absoluto lo que le podía ofrecer el GEXXI ni tenía interés en ofrecer nada. Aún así la rejilla del filtro es muy grande, y han entrado varias personas sin ningún interés especial en estar con nosotros, cosa inevitable en cualquier ámbito de la vida, siempre hay curiosos, especialmente si no hay que pagar entrada.


Haciendo un breve repaso por la evolución del GEXXI, durante los primeros 12 meses había varias altas cada mes, para posteriormente, ser más esporádicas. También se han producido varias bajas, la mayoría aplicando el “filtro de inactividad” y, en algún caso, voluntarias por no compartir algunos aspectos del proyecto. En cuanto a la actividad se ha desarrollado de forma frenética habiendo fines de semana con tres actividades y cada fin de semana alguna propuesta nueva. Es decir, hemos pasado de 0 a 200 muy rápidamente y cuando llega el momento de pararse a repostar, revisar el vehículo y sustituir las piezas gastadas, algunos de los que antes iban en bicicleta o ciclomotor se ponen nerviosos y piensan que el todo terreno en el que se desplazan ahora, se ha averiado y es muy malo. Solo falta hacer la puesta a punto, llenar el depósito y continuar. Eso sí, alguien tiene que pagar las facturas y, si el vehículo es compartido, hay que compartir gastos.


Ahora estamos en un punto en que podemos ver varias situaciones:


* Algunos miembros del grupo, aprovechando las personas conocidas a través del GEXXI y/o aprovechando los conocimientos de organización adquiridos en él, han montado sus minigrupos y quedan por su cuenta (internet, teléfono, etc). Les deseo suerte porque, en cierta forma, son hijos del GEXXI. El tiempo les dirá si ha sido una buena opción marchar de casa.


* Otros se enganchan a cualquier grupo que ven por internet y participan en aquella actividad que le montan y se adapta mejor a sus gustos.


* Han surgido diferentes piques personales y malentendidos que han creado conflictos a la hora de plantear actividades, ya que no siempre apetece ir con determinadas personas.


* Otro grupo son los que nunca han aportado nada ni, previsiblemente, aportarán nada. Son los que constituyen la paja antes comentada.


* El grupo de los "colgados", es decir aquellos que quieren practicar espele pero están en grupos inactivos o con poca actividad.


* Otro grupo es el de las personas que en sus grupos "tradicionales" ya tienen cubiertas sus expectativas y participan en el GEXXI esporádicamente. Aquí se debería encontrar la mayoría de miembros del grupo, ya que la idea original del GEXXI es ésta, servir de complemento a los grupos para poder hacer más actividad o más variada a la acostumbrada.


* Otro apartado está formado por aquellos espeleólogos que, por circunstancias personales no pueden participar tal como les gustaría (problemas físicos, económicos, familiares, etc.), pero que de alguna forma participan en el funcionamiento del grupo: bien haciendo salidas esporádicas, bien sea colgando fotografías, participando en foros, ayudando con sus conocimientos, etc.


Estos tres últimos apartados son los que en el futuro deberían ser el fuerte del GEXXI, es decir, aquellas personas que quieren hacer espele con más o menos frecuencia y cuando pueden la hacen con su grupo “tradicional”. No se trata de que nadie abandone su grupo si éste es activo, tampoco se trata de tener la obligación de salir cada fin de semana. La idea es tener siempre la posibilidad de proponer aquella actividad que nos apetece y, a veces, encontrar quien esté motivado para acompañarnos.


Como elemento muy positivo podemos nombrar el gran bagaje de estos meses, que nos permite conocernos y saber en qué punto está cada uno de nosotros y para que podemos contar con cada uno de nuestros compañeros.


Ahora creo que debemos reflexionar y, en la medida de lo posible, depurar el grupo con bajas voluntarias de los "invisibles" y de los "insatisfechos" y pasado un tiempo prudencial dando de baja a los "invisibles" siguiendo la decisión consensuada tomada hace unos meses en cuanto a plazos de inactividad.

El proyecto GEXXI nunca se ha planteado ser grande en número de miembros, el objetivo es ser grandes en compromiso y participación. De nada nos sirven aquellos que no participan de ninguna forma, ni asistiendo a actividades ni dejándose ver por el Facebook del grupo que es nuestro local social. No solo no nos sirven de nada, además producen un efecto de disolución: “somos muchos y siempre tiramos del carro los mismos”.

Mejor pocos pero "visibles" dentro de nuestras posibilidades. También es importante ser responsables y pensar en facilitar las cosas a los que coordinan u organizan las actividades.


En definitiva, de la actitud de cada uno de nosotros dependerá que en el futuro podamos contar con este patrimonio que es el GEXXI, este nexo de unión entre diferentes espeleólogos que nos permite acercarnos, salir de la tradición de un deporte en el que, casi siempre, se han mantenido cerradas las fortificaciones que representaban los diferentes clubs.


El único enemigo del GEXXI son las personas y sus personalidades pero, evidentemente, el GEXXI está formado por personas y sus personalidades.

GROTTE L'AGUZOU

Hace unos meses mi compañero del GEXXI, Josep Herrerías propuso al grupo la visita a la cueva de L’Aguzou, en el sur de Francia. En aquella ocasión no me fue posible asistir.

Como amante de la cueva, Josep ha vuelto a organizar otra visita, esta vez acompañado de otros amigos. A última hora le fallaron, por problemas de salud, dos de ellos, así que me ofreció acompañarles y gustosamente aproveche esta segunda oportunidad.

Se trata de una cueva cerrada con doble puerta y en la que, previa concertación de la visita, el guía acompaña al grupo, siempre reducido, durante toda la permanencia en la cavidad. No es la típica visita turística si no un intermedio entre éstas y la espeleología independiente. No hay iluminación fija ni caminos hechos con cemento.

Por si alguien tiene interés en asistir debe tener en cuenta que el precio de la visita son 50 euros por persona (incluye casco con iluminación, cabos de anclaje y mono exterior de espeleología) y que la visita dura una siete horas, teniendo que subir y bajar por varias escaleras metálicas, al menos en el circuito que hicimos nosotros. También tener en cuenta que solo se visita una parte de la cueva en cada ocasión dado el tamaño de la misma.

Como aspecto negativo quizá los 50 euros que cuesta la visita (aunque eso es discutible, cada cual debe valorar si los merece o no) y lo pesado que llega a ser el guía con las constantes indicaciones para ir con cuidado y evitar dañar la cueva.

Como parte positiva, la belleza de gran parte de la cueva y la cercanía y espectacularidad de las formaciones que podemos ver. La mayoría de los elementos están a pocos centímetros del visitante.

En fin, una actividad en la que he tenido la oportunidad de compartir momentos interesantes con personas desconocidas. Gracias a Marga y QQQQQQ por acogerme en su bungalow.





CAPÍTULO 3. DESAPARECIDOS.


(Leer primero el prólogo y el capítulo 1 y 2. Los encontrarás más abajo en esta página y en el lateral "Relatos cortos").

Miraron detenidamente alrededor de la sala, con toda la potencia de las luces que portaban en sus cascos, para intentar averiguar de dónde procedía aquel sonido penetrante.

- ¡Mira Marta!. ¡Mira!. - Exclamo Carlos exaltado, mientras agarraba a Marta por el brazo y la hacía girar hacia la derecha. - ¿Ves lo mismo que yo?.

Acababan de localizar dos serpientes de colores muy brillantes que se erguían amenazadoras en un lado de la pared.

Marta se sobresaltó, dando un pequeño salto en dirección imprecisa. No le habían dado miedo las serpientes, ni tan solo las había visto aún, si no el sorpresivo impacto de la mano de Carlos.

No era la primera vez que veían reptiles en cavidades de la zona, pero siempre en la base del pozo inicial y de un tamaño bastante más pequeño. Estas tendrían unos 60 o 70 centímetros de largo y un diámetro considerable. Su color era de un verde muy similar al de los rotuladores que se usan en las oficinas para resaltar textos.

- ¡Que pasada! ¡Esto es alucinante!. - exclamó Marta.

- No me lo puedo creer. Estamos en una sima nueva, con una sala grande y preciosa, unas serpientes increíbles y tiene pinta de que aún no hemos visto toda la cavidad. - Contestó Carlos mientras abría la cremallera de su mono para suavizar el calor que tenía.

- ¡Haz fotos de todo esto!. - Susurró Marta en voz baja, para no asustar a las serpientes, al mismo tiempo que pensaba sobre si las serpientes eran sordas o no. No tienen orejas, pensó para sí misma, dejando escapar una sonrisa por su ocurrencia.

Carlos sacó la cámara y disparó usando el zoom. No se atrevía a acercarse demasiado a aquellos bichos. Hizo varias fotos, mientras los reptiles se levantaban amenazantes y silbaban en cada balanceo.

Se apartaron un poco más y miraron la pantalla de la cámara para ver como habían quedado las fotos con las que alucinarían sus amigos. Fueron pasando una tras otra y solo se veía una mancha luminosa, sin ningún tipo de definición. El color de las serpientes y las luces del flash y de sus frontales habían creado una combinación luminosa demasiado contundente.

Cuando intentaron hacer nuevas fotos solo tuvieron tiempo de ver como los reptiles desaparecían por un pequeño agujero a ras de suelo.

¡Mierda!. Exclamaron al unísono.

- Bueno, es igual, ya miraremos de hacerlas a la vuelta. Aprovechemos para fotografiar la sala y miremos donde pisamos que no me gustan nada esas serpientes fosforitas. - Comentó Carlos, entre nervioso y divertido.

- Jajaja. A mí tampoco. Me recuerdan los apuntes de la universidad, llenos de marcador fosforito por todos lados.

Tras unas estalagmitas encontraron un paso estrecho por el que se arrastraron unos cuatro metros, era una especie de tubo de forma cilíndrica, casi perfecta, recubierto por calcita, que recordaba una tubería. Al otro lado hallaron una sala de pequeñas dimensiones, sin ningún tipo de formación en paredes o techos, con varios bloques de roca ocupándola parcialmente. Se apreciaba un incremento considerable de temperatura respecto a los tramos previos y estaba completamente seca

- ¡Qué calor!, ¿Qué te parece si comemos y bebemos un poco?. - Propuso Marta, respirando profundamente tras salir del tubo.

- Mejor, porque entre esos bloques seguro que la cosa continua. No sé que hemos descubierto pero esto cada vez es más grande y más espectacular. - Respondió Carlos mientras dejaba caer el petate y se sentaba encima.

- ¿Te has fijado?. Toda esta zona también tiene las marcas blancas que había a la entrada. ¿De qué serán? Uff. ¡Qué calor!. - repitió Marta mientras se abría el mono en plan "busco a Jack's".

- Ummm!!! ¡Ahora sí que tengo calor!. - Bromeó Carlos, mirando el escote de Marta.

Ella dejo escapar una sonrisa cómplice. - ¡Pues ya verás ahora que me voy a quitar el mono interior!. - Continuó provocando con picardía.

Los dos se despojaron del mono interior y prosiguieron la marcha. La zona era tan cálida que habían comenzado a sudar estando parados.

Iniciaron el ascenso por los bloques, buscando algún paso que seguro existía por la cantidad de aire que se colaba entre las rocas, y que les aliviaba un poco el calor. Les extraño la existencia de lo que parecían troncos fosilizados. Era imposible que hubiesen llegado hasta allí a no ser que en algún momento existiese un acceso al exterior desde aquella sala, ya que el camino que habían seguido ellos era demasiado tortuoso y estrecho. Hicieron algunos comentarios, extrañados por su hallazgo, y continuaron hasta encontrar, cerca de una pared, un pequeño pozo con dimensiones suficientes para bajar. Eran unos escasos dos metros completamente lisos, ataron una cuerda a una roca, le hicieron un par de nudos y, a fuerza de brazos, descendieron.

Caminaron por un estrecho meandro que venía desde un lateral y por el que circulaba una pequeña cantidad de agua. A medida que avanzaban percibían un rumor de agua cada vez más intenso, que les condujo a una nueva sala donde había una pequeña cascada que caía sobre una balsa. Cuando apartaron la vista del agua pudieron comprobar cómo la sala presentaba una pequeña iluminación natural. El suelo sonaba hueco a cada paso que daban. Unos metros sobre sus cabezas se percibían dos pequeños agujeros en el techo por donde se colaban los rayos del sol que daban una luz tenue a la estancia.

- Increíble. Somos los primeros que estamos aquí y eso que hay más de una entrada. - Apunto Marta con la mirada fija en la luz que provenía desde las alturas.

- No estoy tan seguro. -Replicó Carlos. - Aquella línea que se ve junto a la pared parece una escalera metálica. ¡Yo diría que es un elektron!. ¿No lo ves?...

Marta miraba deslumbrada sin acabar de apreciar la escalera. - No se, yo no veo nada.

-Mira. ¿Ves aquella mancha blanca en la pared?. - Ella asintió con la cabeza. - Síguela hacia la derecha.

- ¡Sí!. ¡Sí!. Ahora la veo. - Gritó Marta exaltada -. Si, es una escala que llega hasta la mitad de la pared. Le falta el trozo de abajo. Ven. Miremos desde más cerca.

Si dejar de mirar hacia arriba, se dirigieron hacia la vertical de los agujeros del techo. En un principio no hallaron nada ajeno a una sima, pero al cabo de un minuto se percataron de un bulto. Al acercarse, encontraron un largo trozo de elektron enrollado sobre sí mismo y situado sobre una roca que lo alejaba de la humedad del suelo.

Este hallazgo significó una sorpresa mayúscula para los dos. La única explicación que encontraron fue que mientras un espeleólogo bajaba o subía se había roto el elektron por encima suyo y había caído al vacío. Pero al mismo tiempo significaba que, a pesar de que la escalera metálica había cedido a unos 10 metros de altura, el espeleólogo debía estar cerca del suelo y había resultado ileso o con heridas leves. De otra forma no se explicaban cómo podía estar la escalera perfectamente enrollada.

- Tiene que existir otra salida o acabaremos encontrando el cadáver o cadáveres de los espeleólogos que estuviesen dentro de la sima en el momento que 'la escalera se rompió. - Concluyó Marta.

- Esperemos que haya otra salida, en caso contrario habrían tenido una muerte muy cruel y lenta, por inanición. Yo creo - continuó discurriendo Carlos - que había más de una persona, excepto si el espeleólogo vino solo, cosa que no creo.

- Exacto. Si hubiese algún compañero fuera, hubiese pedido ayuda y, una vez rescatado el accidentado, se hubiesen llevado la escalera, al menos el tramo que aún colgaba. Esas escaleras costaban una pasta. - Expuso Marta con gesto serio.

Continuará.

GEXXI – DEPURADORA DEL PRAT DE LLOBREGAT

Maqueta de la depuradora y un momento de las explicaciones de Josep.

El pasado sábado, invitados por nuestro compañero del GEXXI, Josep Herrerías, asistimos ocho personas a la visita de la depuradora del Prat de Llobregat. Es una de las plantas de tratamiento de aguas residuales más grande de Europa. Junto a ella se ha inaugurado recientemente una planta desaladora de grandes dimensiones.

En esta planta, se trata el agua residual procedente de todas las actividades de las ciudades del entorno y las aguas residuales vertidas por las industrias, que son pretratadas por éstas antes de incorporarla a las cloacas.

La depuradora puede tratar cada día 420 millones de litros de agua, transformando el agua sucia que le llega del área metropolitana de Barcelona en agua con las condiciones optimas para ser vertida al mar sin contaminarlo. Un detalle muy interesante es que la depuradora tiene en la parte final del proceso una estación de regeneración de agua, esto es, una parte del agua, en lugar de ser lanzada al mar cuando ya está muy limpia, es sometida a unos tratamientos adicionales de ósmosis inversa y luz ultravioleta que la convierten en agua casi potable. Actualmente los 50 millones de litros al año de “agua limpia” que se generan son aprovechados para riego, limpieza de calles, usos industriales, inyección a través de pozos para evitar la salinización de acuíferos, etc.

Detalle de la transparencia del agua en la parte final del proceso de regeneración y aplicación de la luz ultravioleta.

Esta agua, con algún tratamiento adicional, sería apta para el consumo humano, cosa que parece ser ya se ha estudiado y que en algunos países se lleva a la práctica. En realidad, el agua captada en muchos ríos o pantanos para depurar y ser agua de boca, está más contaminada que el agua de la depuradora antes del proceso final de regeneración.

A grandes rasgos el proceso de tratamiento pasa por diferentes etapas: en primer lugar se retiran los elementos pesados que transporta el agua y que van al fondo del primer depósito, después el agua circula por unos canales, en los que rejas móviles de diferentes tamaños extraen las partículas solidas en suspensión, posteriormente se retiran las arenas, grasas y materia orgánica, en la siguiente etapa unas bacterias añadidas al agua continúan el proceso de depuración, más tarde se eliminan las bacterias y el resto de elementos ajenos al agua que aún queden en la misma. En este punto ya se han eliminado el 95 por ciento de los elementos impuros del agua y se puede verter al mar. Una pequeña parte se dirige al proceso de regeneración antes señalado.

Diferentes etapas de la eliminación de elementos ajenos al agua pura.

El agua transparente y con escasos residuos antes de ser expulsada al mar.

El fango producido durante todo el proceso se conduce a unos depósitos de secado y posteriormente es trasladado en camiones para compostaje y para ser usado como combustible en cementeras.

Almacenamiento del biogás.

Los gases producidos (biogás), pasan a una planta de cogeneración donde se produce electricidad y calor que son usados en la propia depuradora.

En cuanto a la visita en sí, puedo afirmar que ha sido una experiencia muy interesante y un aprendizaje sobre la materia, más allá de los conocimientos básicos que tenía.

Por otra parte me ha permitido reencontrarme con compañeros del GEXXI con los que solo coincido ocasionalmente y, al mismo tiempo, conocer otras personas y mantener conversaciones muy interesantes e instuctivas.

Una vez acabada la visita una buena comida con los compañeros y nuevos proyectos en marcha para el futuro.

DESAPARECIDOS. Capítulo 2.


Tras recibir algunas peticiones para que cuelgue el capítulo 2 de Desaparecidos, he avanzado la fecha prevista. Aquí lo tenéis.

La foto que ilustra la cabecera es de Jordi Riera i Plana, que me ha amonestado, amablemente, por olvidarme de indicarlo en el capítulo anterior.

(Quien haya llegado hasta este capítulo sin haber leído el anterior, tiene a su disposición el prólogo y el capítulo 1. Los encontrarás más abajo en esta página y en el lateral “Relatos cortos”).


Marta y Carlos habían aparcado el coche sobre las 10 de la mañana. Una vez distribuido el material colectivo en sus respectivos petates y pertrechados con todo su equipo se dirigieron hacia la primera sima. No era la primera vez que iban a la zona. Aparte de haber visitado las cavidades más conocidas, a veces hacían lo que ellos denominaban "arqueoespeleología", que consistía en, usando viejos mapas y descripciones, buscar y descender simas olvidadas y aquellas otras que pudiesen encontrar por casualidad, estuviesen en sus guías o no.

Normalmente se trataba de cavidades pequeñas que nadie visitaba y que en ocasiones les era difícil saber si era alguna de las que tenían en sus topografías o mapas, o se trataba de cavidades descubiertas por ellos. En alguna ocasión no habían encontrado ningún spit ni otro sistema de anclaje más antiguo en la entrada, como si nadie hubiese bajado allí nunca, en otros casos estaban deteriorados por su antigüedad y tenían que hacer una nueva instalación.

** Puede estar bien localizar las simas marcadas en el mapa con el número 55, 56 y 57. Aunque tengamos que caminar un buen rato pueden ser interesantes. - Comentó Marta mientras caminaban.

** Por la información que tenemos son pequeñitas y dudo que nadie las haya bajado en muchos años. Así que si las encontramos acabaremos pronto. - Replicó Carlos, resoplando.

El camino que seguían lo perdieron a los pocos minutos, iniciando un tortuoso caminar por encima de rocas y plantas que se le iban clavando a través del pantalón y en los brazos desnudos. Seguían el camino recto que les marcaba el GPS con las coordenadas aproximadas que le habían incorporado. Las coordenadas normalmente no les eran muy útiles ya que provenían de datos muy antiguos, tomados con sistemas poco precisos y con referencias diferentes a las actuales, pero en ocasiones les situaba en una radio de unas pocas decenas de metros de su objetivo.

Marta iba delante y al bajar una pequeña pendiente en medio de los arbustos notó como el suelo se movía a sus pies y se deslizaban unas rocas con gran estruendo.

** ¡Carlos!. Que aquí hay un agujero y casi me mato. ¡Qué susto!. Menos mal que me he podido coger a esta rama. - Exclamó Marta con voz entrecortada.

** ¿Estás bien?. ¿Qué te ha pasado?. - Grito asustado Carlos, que caminaba a unos metros a la derecha de Marta para poder inspeccionar una superficie mayor.

Carlos se acercó a Marta, que presentaba algunos rasguños en la pierna derecha y un pequeño golpe en el muslo. Tenía los labios y las manos visiblemente temblorosas. Carlos la abrazó para tranquilizarla y ella apretó con fuerza, mientras emitía unos gemidos ininteligibles.

Tras unos momentos de complicidad, dirigieron sus miradas embobadas hacia el suelo. Sus ojos abiertos y su cara de sorpresa parecían incompatibles con unas personas que estaban acostrumbradas desde hacía muchos años a visitar simas, alguna de ellas virgen, como ésta. Algo les hacía presentir que en esta ocasión encontrarían algo poco habitual. Se miraron, aun cogidos de la mano, y dijeron, casi al unísono: - Por este agujero se entra sin problemas.

La diferente coloración de la roca de la pared mostraba que el trozo desprendido ocupaba tres cuartas partes del espacio actual, la otra parte presentaba un color diferente, gastado, que indicaba claramente que ya existía, aunque era tan pequeño que no cabía una persona y que, por tanto, serían los primeros en bajar. En entorno de la sima estaba cubierto por dos pequeños arbustos y diversa vegetación de escasa altura, impidiendo la visión de la misma desde cualquier punto que se alejase más de unos pocos centímetros de ella.

Una vez pasado el susto inicial, las caras reflejaban un interés nervioso por saber que daría de sí aquel agujero. Las rocas desprendidas habían bajado unos cinco o seis metros quedando parcialmente retenidas a medía pared del pozo. Por el lado derecho parecía que había espacio suficiente para pasar pero parecía aconsejable intentar mover las rocas con el pie y que acabasen de caer hasta el suelo.

Primero entró ella, el pozo parecía lo suficientemente estrecho como para poder bajar sin tener que usar cuerda pero, para mayor seguridad, hicieron una instalación en un puente de roca cercano a la boca de la cavidad.

Al descender un par de metros se fijó en una mancha blanquecina, de unos dos palmos de ancho, que seguía la vertical de la pared. Era como baba de caracol seca. Siguió bajando, concentrada en donde iba poniendo pies y manos, olvidando por un momento esa marca. Al llegar a las rocas que habían quedado atravesadas en medio del pozo consiguió, sin demasiada dificultad, que se desprendiesen y cayesen al vacío. Tardaron unos segundos en impactar contra la base del pozo produciendo un gran estruendo que le hizo tener un escalofrío inmenso.

** ¡Menos mal que llevo la cuerda!. ¡Qué susto!. El pozo se hace más ancho y baja varios metros. Saldré y ponemos una cuerda más larga y mejor instalada.

** Que bien, parece que hemos encontrado una sima interesante. - Contestó Carlos.

Esta vez entraría primero él. Tiraron varias piedras para averiguar la profundidad del pozo y calcularon que tenía entre 20 y 25 metros. Carlos inició el descenso y al momento reparó en aquella curiosa marca blanquecina que nunca había visto antes. Un poco más abajo se transformaba en una especie de baba, como si cientos de caracoles hubiesen pasado por allí. Pensó que sería algún tipo de fermentación o liquen. No le dio más importancia, bastante tenía con preocuparse de intentar bajar con suavidad para no dañar la cuerda en algún roce contra la pared y en contener la emoción que le embargaba por se la primera persona en estar en aquel lugar.

Cuando llegó a la base gritó a su compañera para que bajase y empezó a ver posibles continuaciones del pozo. Un charco de unos 40 centímetros de profundidad cubría parcialmente el suelo, y un pequeño hilo de agua entraba por un lado. A unos tres metros de altura había una grieta a la que accedieron con facilidad, notando una fuerte corriente de aire en su cara.

¿Has visto que cantidad de aire?. - Preguntó Carlos.

¡Esto promete!. - Respondió Marta mientras trepaba hasta la grieta.

Ahora seguían una galería con tendencia descendente, estrecha pero de fácil progreso, con las paredes muy húmedas y un olor extraño. Respiraban perfectamente y no parecía que el olor tuviese que ver con los problemas de gases detectados en algunas cavidades de la zona. Había quien creía que eran originados por un inmenso vertedero muy cercano y que circulaban a través de las fisuras que presentaba el terreno. Otras versiones apuntaban a un fenómeno natural como origen de los gases. Después de unos 30 metros aparecieron en una sala de unos 80 metros cuadrados, con las paredes y el techo tapizados de estalactitas y formaciones diversas. Era una sala preciosa, poco habitual en esta zona. Estaban sorprendidos y maravillados. El techo era muy alto por lo que dedujeron que no podía faltar mucho desde la parte superior de la sala hasta el exterior.

Tenían cierto miedo por encontrar un problema de hipoxia, por lo que volvieron a encender un mechero para comprobar que el nivel de oxígeno era adecuado. La llama era correcta y se centraron en disfrutar de aquel espectáculo de la naturaleza que nunca había visto nadie con anterioridad.

De pronto sintieron unos sonidos como si alguien silbara.

Continuará.

DESAPARECIDOS. Prólogo y capítulo 1.


PRÓLOGO. DESAPARECIDOS.

Este es el prologo a un relato corto que publicaré en este blog a lo largo de los próximos días. Es una ficción basada en el mundo de la espeleología y aún no se cómo acabará, ya que solo he escrito una parte del relato y ni tan solo está revisado para intentar minimizar los fallos de contenido y escritura.

No esperes una gran obra literaria, ni tan solo una modesta obra. Intentaré lograr una cierta facilidad de lectura y un cierto interés en el desarrollo de la obra. Supongo que con tres o cuatro capítulos tendré suficiente para evolucionar los acontecimientos y llegar al ansiado fin.

Espero disfrutes de la lectura, al menos un poco.

Joan Montoya Segado. 2009.


CAPITULO 1. DESAPARECIDOS.

... Son espeleólogos. Salieron el sábado por la mañana con intención de hacer varias cavidades por el Garraf. El jueves pasaron por el club y se llevaron unos 200 metros de cuerda de diferentes medidas. Su intención era explorar tantas cavidades como les diese tiempo y volver a casa a media tarde, por la noche teníamos una cena familiar y mi hijo no se ha presentado. -- Era la explicación que Agustín daba en el 112, cerca de la medianoche, antes de recibir la respuesta de que era muy pronto para activar un protocolo de búsqueda.

El sábado a las ocho de la mañana Carlos había pasado a buscar a Marta por su casa y tomaron un café en un bar cercano. A partir de ese momento se les perdió la pista.

La voz de alarma la dio el padre de Carlos, al anochecer. Había llamado a su hijo por teléfono varias veces y siempre escuchaba la voz que repetía el mensaje "El móvil está apagado o fuera de cobertura". No sabía donde llamar para iniciar la búsqueda inmediatamente; el club estaba cerrado y apenas conocía a los compañeros de actividad de su hijo. Marta vivía sola y nadie la encontraría a faltar hasta el lunes.

Agustín no sabía qué hacer, tras diversas llamadas telefónicas localizó un vecino amigo de su hijo y, a través de éste, consiguió ponerse en contacto con un compañero del club. Hacía tiempo que había dejado de hacer espele pero pudo contactar con dos miembros que aún estaban activos.

Cerca de la una de la madrugada se reunía Agustín con tres espeleólogos. Los teléfonos de Carlos y ahora también el de Marta, continuaban sin dar respuesta de sus dueños. Se desplazaron hasta el aparcamiento de Campgras. Los compañeros de Carlos habían aconsejado a Agustín no hacer una movilización mayor hasta tener información más completa. La furgoneta de Carlos estaba aparcada solitaria en medio de la oscuridad. Al intentar averiguar si estaban durmiendo en el interior se percataron de que la cerradura estaba forzada y solo quedaba alguna prenda sin valor desperdigada por su habitáculo.

Estaban confusos. Lo que en principio era un posible problema mientras practicaban espeleología ahora se podía extender a un robo con un final desconocido.

Cuando apareció la policía se limitaron a hacer una inspección superficial en la furgoneta, parecía un simple robo y no había señales de violencia. No podían hacer nada respecto a la desaparición de Carlos y Marta porque habían pasado pocas horas.

El padre y los amigos de Carlos y Marta no querían esperar hasta la mañana siguiente para iniciar la búsqueda por lo que optaron por telefonear a sus contactos espeleológicos para que fuesen hasta allí dentro de la disponibilidad de cada uno. A pesar de ser horas intempestivas, en menos de dos horas se reunían en el aparcamiento una decena de espeleólogos equipados y algún acompañante. Se distribuyeron para peinar la zona en grupos de dos. Se trata de una zona en que hay cientos de simas en un espacio bastante limitado de terreno. Son cavidades de pequeña dimensión, algunas bastante visitadas y otras casi olvidadas.

Una noche estrellada y la luna casi llena acompañaban a los buscadores. La idea era ir hasta las cavidades más conocidas, y a aquellas que apareciesen en el camino, para ver si alguna de ellas tenía una cuerda instalada en el exterior.

Al cabo de tres horas se iban reuniendo, junto a los coches, las diferentes luces a medida que el cansancio y la desesperación de sus portadores les impedían continuar la búsqueda. De regreso a los coches todo seguía igual. La furgoneta seguía en su sitio y los móviles de los desaparecidos no contestaban.

A primera hora de la mañana el grupo era muy abundante. Durante la noche se había movilizado, a través de contactos telefónicos e internet, a numerosos espeleólogos y amigos. También se habían presentado miembros de la policía autonómica y de los bomberos.

Con más organización que la noche anterior se procedió a cuadricular toda la zona. Hacía muchos años que no se veía tantos espeleólogos por allí. La idea era que los participantes hiciesen una batida lineal para poder pasar por la boca de todas las simas, grandes y pequeñas, frecuentadas y olvidadas.

La búsqueda se veía dificultada por la densidad de la vegetación de la zona, matorral mediterráneo (palmito, carrasca, carrizo...), por la roca punzante, repleta de crestas y fisuras, así como por la intensidad del sol.

Durante la batida se habían encontrado algunos aparatos usados en la práctica de la espeleología pero todo hacía pensar de que se trataba de extravíos a lo largo del tiempo. También se había encontrado tres pequeñas simas con cuerdas instaladas, en un caso se trataba de una simple cinta de persiana que, por su deterioro, llevaba muchos años allí y en los otros dos casos eran cavidades en exploración.

Tanto en las tres simas como en el resto de la zona no se había encontrado ninguna señal de los espeleólogos desaparecidos.

Pasaron los días y no había el menor rastro de los desaparecidos. La zona se había revisado al detalle y se había ampliado hasta zonas más alejadas a las que se pudiese acceder caminando. Aparte de espeleólogos y amigos de los desaparecidos habían colaborado diferentes grupos convocados a través de páginas de internet: ciclistas, montañeros, vecinos de la zona, etc.

Algunas personas cercanas aún peinaban la zona los fines de semana. Respecto a la furgoneta la conclusión de la policía era que se trataba de un simple robo, sin relación alguna con la desaparición.

Continuará…

15 AÑOS DE MI CURSO DE ESPELE



En esta ocasión no hago comentarios, dejo la ventana abierta a los recuerdos de cada persona que vea estas imágenes.















GEXXI - TOPOGRAFÍA

El pasado sábado, dentro del marco del GEXXI, se llevó a cabo una actividad teórico-practica de iniciación y reciclaje en la topografía espeleológica.

El ponente fue nuestro compañero Lluis Julià y la actividad se desarrolló en Les Escletxes de El Papiol.

En primer lugar nos mostró los diferentes aparatos que se utilizan para situar la cavidad en su entorno y tomar datos en el interior de la sima o cueva. Pudimos ver desde aparatos clásicos a las últimas novedades, así como adaptaciones de elaboración propia de nuestro compañero y manitas Lluis. Después pasamos a tomar medidas prácticas en una de las "cuevas sin techo" que forman Les Escletxes.
Tras comer en un restaurante cercano, pasamos los datos al ordenador para ver el resultado gráfico de los datos tomados sobre el terreno. Aquí pudimos ver la importancia de ser ordenados y claros en nuestros apuntes para evitar topografías "creativas". También nos mostró los diferentes programas que se utilizan para transformar los números en la topografía definitiva.

Una jornada muy interesante y complementaría de las actividades propiamente deportivas y de exploración.
Gracias Lluis por tu interés y por compartir tus conocimientos y tus inventos..

LOS ESPELEOLOGOS VAMOS HACIA ABAJO

El presente artículo no tiene afán de crítica, es solo una reflexión abierta a todos en base a la presentación que encontramos en la página web de la “Federació Catalana d’Espeleologia”. En rojo mis comentarios, en negro lo publicado en la página de la FCE.

Presentación: La 'Federació catalana d'espeleologia' y los clubs. La FCE es el ente administrativo que aglutina a más de 50 clubs espeleológicos catalanes, con un total de más de 1.200 licencias federativas (una quinta parte de todo el colectivo del Estado Español).

Sobre este punto, ya escribí un artículo que podéis encontrar en el siguiente enlace, por lo que no profundizaré más en el tema: http://joanmontoya.blogspot.com/2009/07/hay-alguien-en-el-agujero.html

Su tarea es la siguiente:


*Expedir las licencias.

*Conseguir subvenciones para los grupos.

*Colaborar con los actos que organizan los clubs.

*La prevención, asesoramiento y colaboración con los grupos de rescate en casos de accidente.

*Informar de cualquier suceso espeleológico.

Me parece que son muy pocas las tareas o están mal explicadas:


*Para expedir licencias con una sola persona hay suficiente y es un trabajo básicamente de dos meses al año.

*Para conseguir subvenciones para los grupos una sola persona es suficiente y puede ser la misma que hace el punto anterior, aprovechando los diez meses en que casi no se emiten licencias.

*Colaborar con los actos que organizan los clubs. En los 10 o 15 años que mi club ha estado muy activo no hemos visto esa colaboración o quizá no ha sido muy necesaria y ahora, que el club está muy parado, colaboran en organizar una competición de Técnicas de Progresión Vertical.

*Sobre el tema de rescates, recordar que el grupo de espeleosocorro que existía hace tiempo que se disolvió. Yo mismo estuve en ese grupo hasta que por asuntos personales, que nada tenían que ver con el espeleosocorro, el presidente de la FCE me expulsó del grupo y a partir de ese hecho dos compañeros más se dieron de baja.

*Informar de cualquier suceso espeleológico. No sé muy bien que quiere decir eso, pero basta escribir en la página web de la FCE o enviar un correo a todos los federados.

Ventajas de estar federado:


*Recibir la Tarjeta de Federado que incluye un seguro especial en caso de accidente, ampliable a todos los deportes de montaña y el submarinismo.

*Este seguro puede tener una cobertura a nivel mundial.

*Una extensa biblioteca de consulta.

*Permisos para cavidades de acceso restringido a espeleólogos federados.

*Participar en los cursos de la ECE.

*Subvenciones para actividades de alto nivel.

*Precios especiales en una buena parte de campings y refugios de montaña.

*Recibir con carácter gratuito la revista de la FCE 'Fulls Informatius'.

*Recibir la Tarjeta de Federado y el seguro no es ninguna “ventaja”, es la consecuencia normal después de pagar por ella. La mayor o menor cobertura del seguro es la consecuencia lógica de pagar más o menos dinero.

*Disponer de una biblioteca está muy bien. Nunca la he utilizado y quizá una parte de las subvenciones que recibe la FCE las podría dedicar a digitalizarla (en colaboración con otras federaciones) y ponerla a disposición de todos los federados a través de internet para tener un acceso más fácil y práctico a ella.

*La “obtención” de permisos no es una ventaja. La “necesidad” de permisos es un inconveniente para la práctica de nuestro deporte. No sé si hay algún otro deporte de montaña que necesite de permisos para ser practicado. La ventaja la tendríamos si son capaces de evitar la necesidad de obtener esos permisos que solo hacen falta para practicar espele, pero no senderismo, bicicleta de montaña, escalada, etc

*Disponer de cursos es muy necesario. Estoy de acuerdo, ya tenemos la primera ventaja.

*Subvenciones para actividades de “alto nivel”. No entraré demasiado en este punto para no generar polémicas, pero se subvencionan cosas sin ningún nivel espeleológico, ni alto ni bajo.

*Precios especiales en una buena parte de campings y refugios de montaña. jajajaja.....

*Recibir con carácter gratuito la revista de la FCE 'Fulls Informatius'. Quizá en 15 años he recibido tres o cuatro. ¿Aún se edita?.



¿Esas son las tareas de la FCE y esas las ventajas de estar federado o está mal explicado?


AVENCS I COVES DE LA FEBRÓ


Tras un sábado fantástico y terrorífico a la vez, el domingo tuvo un planteamiento tranquilo pero igualmente agradable. En esta ocasión mi compañera del GEXXI, Mónica, nos había invitado a los miembros del grupo a una actividad que organizaba el Club Esportiu Espeleotorre de Torredembarra.

El punto de encuentro era el Refugio de la Mussara, donde la mayoría pasaron la noche del sábado. Cuando llegué el domingo me encontré con mis compañeros del GEXXI, Jordi T, David P. y, por supuesto, Mónica.
Después de un buen rato departiendo y esperando que se acabase de orgnizar todo el grupo, nos dirigimos hacia la cavidad prevista.


Durante varias horas permanecimos en la zona. Se visitaron las cuevas y se montó una cuerda para progresión vertical, un pasamanos y una tirolina... incluso hubo unas practicas de autosocorro no previstas pero que fueron necesarias.
Nuestro grupo, de unas 20 personas, se vio acompañado por numerosas personas que se acercaron a visitar las cuevas.

Se trata de una visita fácil y variada, interesante para conocer el apasionante mundo de la espeleología. Si se dispone de un vehículo 4X4 se puede llegar hasta muy cerca de la boca, en caso contrario lo mejor es dejar el coche junto a la carretera y hacer una pequeña excursión.

Una vez finalizada la actividad principal, los cuatro GEXXI, más Jordi y Pol fuimos a comer juntos, acabando un día muy interesante.




GEXXI - ESPELE AL MASSIS DU PÉRILLOU

Este fin de semana ha sido de lo más normal del mundo cuando estás en sintonía con la gente que te rodea, es decir, ha sido muy interesante.

La actividad prevista era la visita al Avenc de l'Hydre, en el sudeste de Francia. La intención era ver que capacidad de motivación y coordinación teníamos en el GEXXI para llevar a cabo una actividad en la que hace falta transportar numerosos petates para llevar la gran cantidad de cuerda necesaria, así como el material de instalación, comida y bebida. Una organización de este tipo requiere interés, compromiso y un cierto sacrificio para amoldarse al conjunto del grupo. No basta con esperar que te den todo hecho ni a esperar a ver cómo evoluciona el evento para decidir si participas o no.

Varios elementos de los citados han fallado, por lo al final solo hicimos el viaje cuatro de las, ya justas, siete personas previstas el día anterior. En concreto el grupo estaba integrado por Nuría - venida expresamente desde Mallorca-, Asun -la motera espeleóloga-, Dirk -uno de los elementos exóticos del grupo- y yo mismo -sin autocatalogación-.

En este pack teníamos una persona resfriada, una lesionada del brazo y otra poco inspirada, así que la única decisión coherente era hacer otra actividad más asequible.

Llegamos a la cabaña el viernes, cuando ya anochecía. Tras distribuir nuestros bártulos por la estancia, nos dirigimos caminando al pueblo abandonado de Perillos, iluminando nuestros pasos con la luz de la luna y las estrellas. En el pueblo, lúgubre y oscuro, tonteamos largo rato con los miedos y la imaginación, viniendo a nuestra mente escenas de películas de terror.



De regreso a nuestra cabaña nos esperaban Marina y Juanjo, que estaban por la zona y vinieron a saludarnos, dejando de lado algunos malentendidos del pasado.

La mañana del sábado los cuatro nos dirigimos a la sima del Pla de Périllos y, aprovechando las cuerdas que habían dejado instaladas el día anterior nuestros compañeros, visitamos esta fantástica y especial cavidad. Más tarde se nos unieron Marina, Juanjo y otros dos compañeros con los que habían quedado, Vanesa y Antonio.





Esta cavidad la aconsejo (aparte de a todos los espeleólogos) a aquellos compañeros que, por las circunstancias que sean, no pueden bajar grandes desniveles o hacer grandes aproximaciones (la aproximación es nula). Desciendes en torno a 20 metros con algún fraccionamiento cómodo y otros 20 metros volados. Abajo te encuentras una sala inmensa, prácticamente plana, repleta de formación y, si quieres, con una gatera casi inacabable.

Una vez fuera decidimos coordinar esfuerzos y mientras ellos iban a instalar el Barrenc Gran del Périllos, nuestro grupo instalaba el cercano Avenc d’en Joan.

Llegamos al fondo sin grandes contratiempos. Se trata de una cavidad de unos 100 metros de profundidad, bastante vertical y que podríamos catalogar como puramente deportiva.

El domingo por la mañana hicimos intercambio de simas, ya que las habíamos dejado instaladas. El Barrenc Gran del Périllos es una cavidad más variada en cuanto a estructura (salas más grandes, alguna gatera, formaciones interesantes, etc.). Cuando llegamos al exterior, el otro grupo ya había salido del Avenc del Joan. Hicimos intercambio de material, dialogamos un poco y separamos nuestros caminos por este fin de semana.


Aún disponíamos de toda la tarde libre, así que fuimos hasta Colliure. Primero un café en una terraza y después un paseo junto al mar con el rumor de las olas en nuestros oídos y el sol que acariciaba nuestros cuerpos atléticos y satisfechos del provechoso fin de semana que estábamos viviendo.




Parecería que aquí se acababa el fin de semana, pero no, aún podíamos disfrutar de la compañía un par de horas, durante el viaje de regreso. Ya despedidos de Asun y Dirk, y tras una ducha reparadora, Nuria y yo fuimos a cenar y dar una vuelta por Manresa, hasta que el sueño nos venció...

Otro día, más agujeros...


















GR-211 CIRCULAR DERA VAL D'ARAN

Durante cinco días de septiembre cuatro amigos (Marta A., Marta R., Jordi R. y Joan, o sea yo mismo) hemos recorrido el sendero GR-211 (Circular dera Val d’Aran) en cinco etapas, totalizando unos 100 Km. caminando por paisajes muy variados y atractivos. Podría dedicar páginas enteras para describir las vivencias de estos días, pero para no aburrir a los lectores solo comentaré que hemos estado solos o prácticamente solos en todos los refugios y que las dos tormentas que cayeron no nos afectaron porque ya estábamos en el refugio.
En un blog básicamente dedicado a la espele me centraré en las dos etapas vinculadas al Refugio de Liat, la que acaba allí y la que sale desde este punto. En esta zona se encuentran numerosas minas abandonadas que se habían dedicado a la extracción de zinc, así como diversas estructuras (teleféricos, vías, vagonetas, edificios, etc.) tambien abandonadas y en alto estado de degradación. Tiene un encanto especial el Refugio libre de Liat, pequeño pero acogedor, situado justo delante de una boca de mina.
Los cuatro excursionistas somos también espeleólogos por lo que no pudimos evitar entrar en varias de las minas. Algunas nos permitían avanzar hasta zonas inundadas, otras presentaban un techo precario que aconsejaba no continuar, otra de las que visitamos parecía enorme y se asemejaba más a una cueva natural que a una mina. En esta última ocasión decidimos volver sobre nuestros pasos al cabo de un rato porque las numerosas galerías, pozos y desvíos varios podían conseguir que nos perdiésemos.

El GR-211 es una excursión que aconsejo a todos los amantes de la montaña. Las cinco etapas con una mochila pesada en la espalda son fácilmente realizables por personas con una actividad deportiva habitual, aunque siempre está la posibilidad de alargar el número de etapas buscando alguna otra combinación. Evidentemente son muchas horas de caminar cada día y hay que ser conscientes de ello.

Nuestro recorrido ha sido: Era Bordeta, Era Honeria, Refugio de Liat, Refugio de Montgarri, Vielha, Era Bordeta.

Podría poner decenas de fotos preciosas pero me limitaré a una pocas para no saturarte… a partir de ahora comienza la nueva temporada de espele, que he dejado un poco de lado durante estas vacaciones, primero parte de la Vía de la Plata en bici de montaña y después esta excursión.
Espero que sigas disfrutando de la lectura y de la imágenes...









VÍA DE LA PLATA



La "Vía de la Plata" es el nombre de una antigua calzada romana que a lo largo de 463 km. enlazaba Mérida con Astorga. Comenzó a construirse a mediados del siglo II a.C. y las obras continuaron en el siglo I a.C. A finales de este siglo el emperador Octavio Augusto le da el principal impulso, ordenando la construcción de nuevos tramos. Las obras de consolidación continuaron en siglos posteriores y se prolongaba hasta Santiponce, Sevilla y Cádiz.

La actual ruta de peregrinación jacobea vinculada a la antigua calzada romana, y que los peregrinos de hoy llamamos Vía de la Plata o Camino Mozárabe, es un conjunto de ramales que comparten un tronco central común: el tramo que va de Mérida a Granja de Moreruela, a unos 40 km al norte de Zamora capital.


Podéis encontrar mucha información en: http://www.godesalco.com/camino/plata


La idea de hacer la Vía de la Plata en bicicleta de montaña nace de mi amigo Jordi Riera. En poco tiempo el grupo queda configurado en cuatro personas: Jordi, Miquel, Lidia y yo mismo. Desde el primer momento decidimos salir desde Sevilla y acabar en Salamanca, unos 510 Km. El motivo es, por una parte por disponibilidad de tiempo y por otra por la falta de experiencia en largos trayectos. En mi caso tan solo había hecho 400 Km. en los últimos 12 meses y 200 Km. más en el mes previo a la partida. Poco bagaje, a priori, para un objetivo tan grande.


Las bicicletas las enviamos a Sevilla por mensajero hasta la pensión donde pasaríamos la noche. Nosotros viajamos en avión desde Barcelona. El sábado 29-08-2009 nos poníamos en marcha y a lo largo de siete etapas avanzábamos hacia nuestro objetivo. Lo que en principio era solo una excursión en bicicleta se convirtió al poco tiempo en algo más, el primer saludo “buen camino” nos hizo sentir algo especial y en varias ocasiones tuvimos la tentación de continuar hasta Santiago, cosa que finalmente no hicimos por diversos motivos.

En las tres etapas hasta Mérida nos acompañaron unas altas temperaturas, hasta el punto de que, a media noche, una ambulancia se llevo hasta el hospital a uno de nuestros compañeros que se encontraba bastante mal. El diagnostico fue corte de digestión acompañado de golpe de calor. En este punto abandonaron Miquel y Lidia, que también venía muy tocada por culpa del calor. Como que las noticias que nos llegaban del hospital era que la situación estaba controlada, Jordi y yo decidimos continuar.

Peregrinos caminando encontramos muy pocos, quizá en todos los días nos cruzamos con diez personas. En bicicleta tampoco vimos mucha gente. Era curioso pero en una ciudad estuvimos nosotros solo en un albergue y en otras podía haber hasta 20 personas. Esta segunda situación se daba básicamente en lugares que la gente usaba para iniciar su camino.

Desde Mérida salimos 6 ciclo peregrinos juntos y al poco rato cada individuo o pareja fue a su aire. Al cabo de unas horas volvimos a coincidir con Luis de Portugal, que por la mañana había partido el cierre del sillín y había tenido que parar a buscar ayuda, y ya continuamos juntos hasta Salamanca. El día 2 (final de nuestra quinta etapa) cenamos juntos en Carcaboso los tres compañeros de viaje y dos alemanes, Klaus y Claudia como parte del encanto de una ruta tan especial.

El día siguiente tuvo un tramo bastante traumático para mí. En un punto del recorrido pinche las dos ruedas a la vez, rompí la válvula de una cámara y tuve que hacer más de una parada para ir poniendo parches a los varios agujeros producidos y no encontrados a la primera mirada. Se habían clavado varios pinchos de alguna planta de la zona. De la experiencia aconsejo llevar, al menos, dos cámaras de repuesto, varios parches y los neumáticos con líquido para taponar automáticamente los pinchazos. Dos o tres días antes había tenido otro pinchazo y había partido la cadena. Todo ello a pesar de llevar desde el principio, neumáticos tubeless y una cámara en su interior.

El viaje continuaba sin ninguna incidencia destacable, disfrutando de los paisajes y las gentes y con el dilema permanente de si continuar hasta Santiago o acabar en el punto previsto.

Finalmente llegábamos el viernes 4 a Salamanca, nos despedíamos de Luis que continuaba hasta Santiago y, tras asearnos en el albergue, llevábamos las bicicletas a una empresa de mensajería para su vuelta a Manresa. Dedicamos la tarde a pasear por la ciudad y a la mañana siguiente cogíamos el tren en dirección a Madrid, tres o cuatro horas paseando por la capital a la espera de que el AVE nos llevase a Barcelona y desde allí un nuevo tren hasta Manresa donde cerca de las 12 de la noche dábamos por acabada esta primera parte de la Vía de la Plata.


Sintetizando mucho, es un itinerario apto para quien simplemente quiere hace un viaje atravesando España por caminos bien señalizados (hay algún que otro punto en que un GPS con el track guardado ayuda a seguir la opción correcta) y para quien quiere vivir las sensaciones especiales del camino. En bicicleta, las etapas de entre 70 y 90 Km. se hacen muy llevaderas. Caminando deben ser muy duras las etapas iniciales debido a la gran distancia entre pueblo y pueblo que obligan a llevar mucho agua encima, especialmente en verano, y dan pocas opciones para adaptar las etapas a nuestras necesidades.


Ya estamos buscando fechas para la segunda parte…




GEXXI – TRÍO DE ASES



Este fin de semana teníamos tres actividades muy diferentes dentro del GEXXI. Por una parte una visita turística espeleológica fotográfica para visitar la Gouffre Gegant de Cabrespina; la segunda opción, en este caso más deportiva, era la clásica travesía del Sistema de Alba y, por último, una actividad de exploración por tierras de Tarragona, concretamente en la zona de Vall del Riu Brugent.


Mi participación se ha concretado en la tercera actividad. Los tres exploradores teníamos la misión de descender a unas cuantas simas localizadas previamente por nuestro compañero David P. para ver sus posibilidades en cuanto a dimensiones y valores estéticos.

Después de caminar unos minutos descendíamos a la primera sima, resultando bastante bonita en cuanto a estructura y pudiendo disfrutar de algunas formaciones.

La segunda cavidad también nos ocupo largo rato, ya que en esta ocasión tuvimos que desobstruir en tres puntos para progresar adecuadamente y comprobar las posibilidades reales de la sima.



Posteriormente descendimos otra sima que resultó tener un pozo inicial de unos 20 metros y un pequeño recorrido en su base.



Se revisaron también otros agujeros de menores dimensiones dando por finalizada esta primera exploración interior en la zona.

Posteriormente nos dirigimos a una cueva de dimensiones bastante mayores, recientemente descubierta por David. Hicimos una visita turística de la misma a la espera de un próximo retorno para proceder a topografiarla.




El siguiente paso, un refrescante baño en el río Brugent y después el bar nos esperaba para comer algo acompañados de la esperada cerveza…